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La emoción llamada enojo

La emoción llamada enojo

Por: Clarylba Milián Correa, MRC, MPH
cmilian@pratmax.com

Una emoción, según la Real Academia Española (RAE), es la alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa, que va acompañada de cierta conmoción somática. En algunos talleres que ofrecí a grupos de estudiantes, les pregunté qué pensaban de las emociones. ¿Si eran buenas o malas? La mayoría de ellos contestaban que existían emociones malas y buenas. La realidad es que las emociones no son buenas ni malas. Son parte de la esencia del ser humano y de su vida cotidiana. Sin ellas seriamos como piedras. Es normal que experimentemos tristeza, alegrías, frustraciones, esperanzas, vergüenzas, amor, coraje, celos, miedo, entre otras. Sin embargo, como manejamos las emociones es lo que definirá nuestros éxitos o fracasos en las diferentes áreas de nuestra vida.

En esta ocasión en particular quisiera enfatizar en el enojo debido a la alta incidencia de violencia que estamos viviendo en Puerto Rico. Según RAE, el enojo es el movimiento del ánimo que suscita ira contra alguien. Sin embargo, el enojo no tiene que redundar en ira que es definido como el apetito o deseo de venganza, furia o violencia. Dice un proverbio que la ira es como una piedra lanzada a un nido de avispas. Esto debido a las consecuencias adversas que conlleva.

La manera en que fuimos criados, nuestras creencias y valores influyen en la manifestación de las emociones en cada individuo. Es decir, que las causas o sucesos que pueden conducirnos al enojo varían de persona a persona. Por tal razón, es importante que aprendamos a identificar las causas del enojo, las etapas y sus señales en nuestra vida.

Reilly, Shopshire, Durazzo, y Campbell (2006) a través del Programa para el manejo del enojo en clientes con problemas de abuso de sustancias y trastornos de salud mental: Cuaderno de ejercicios para el participante, explican el ciclo de agresión. Reilly et al. (2006) señalan que existen tres fases en un episodio de enojo. Estas fases son intensificación, explosión y post-explosión. Las mismas componen el ciclo de agresión. En la intensificación aparecen las señales o respuestas a aquellas situaciones que provocan enojo. En esta fase el enojo comienza a iniciarse. Las señales pueden ser fisiológicas, conductuales, emocionales y cognitivas. Estas señales varían de persona a persona. Algunos ejemplos de estas son: se acelera el ritmo cardíaco, se enrojece la cara, se calientan las orejas, te pica la nariz, ojos rojos, deseos de llorar, tiembla la voz, aprietas los puños, aprietas los dientes, levantas la voz, manoteas, imágenes de agresión o venganza y pensamientos negativos. Además, se unen otros sentimientos que acompañan al enojo como la tristeza porque te faltaron al respeto, la frustración, entre otros. Si en la fase de intensificación la persona no se auto-controla, pasa a la fase de explosión. En esta fase ocurre una descarga que se manifiesta en agresión verbal o física. La fase de post-explosión se caracteriza por las consecuencias negativas a causa de las agresiones en la fase de explosión.

 

Ciclo de Agresion

Para muchos lectores puede ser difícil controlarse en un momento de enojo. Más aún si tomamos en consideración los problemas que atraviesa nuestro país y los estresores que vivimos diariamente. Pero, no debemos olvidar que las consecuencias del mal manejo del enojo pueden perseguirnos por el resto de la vida. No es imposible interrumpir el ciclo de agresión, aunque puede ser un proceso lento para algunos.

Algunas sugerencias para manejar el coraje son:

  • Intenta identificar cuáles son las causas internas de tu enojo
  • Aprende a identificar las señales de tu enojo.
  • Cuenta hasta diez o hasta mil si es necesario
  • Respira profundamente y despacio
  • Date un baño de agua fría
  • Escucha música
  • Escribe
  • Organiza tus pensamientos
  • Piensa en las consecuencias
  • Da un paseo
  • Acepta lo que no puedes cambiar
  • No culpes a nadie por tu enojo
  • Interrumpe los pensamientos
  • Busca ayuda
  • Habla con alguien de confianza

Si conoces a alguien que no sabe manejar el enojo sugiérele buscar ayuda.

Debemos fomentar el respeto, la tolerancia, la empatía y la solidaridad hacia los demás. Además, convertirnos en agentes de cambio para nuestra sociedad puertorriqueña.

C. Milián


Reilly, P.M., Shopshire, M.S., Durazzo, T.C & Campbell, T.A. (2006). Programa para el manejo del enojo en clientes con problemas de abuso de sustancias y trastornos de salud mental: Cuaderno de ejercicios para el participante. Rockville, MD: DHHS Publicación



 

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