Jesucristo dice..."la paz os dejo, mi paz os doy; no como el mundo la da, yo os la doy".
Por: Rafael Milián Dieppa
Hay una expresión que se usa muy a menudo entre nosotros. Esta se usa mayormente cuando nos sentimos agobiados por algún problema o cuando hemos tenido algún fracaso en nuestra vida. Cuando nos encontramos en esas condiciones, siempre aparece alguna persona que se nos acerca para consolarnos diciéndonos: "no te apures que ya vendrán días mejores". A través de la historia, hombres y mujeres han estado viviendo insatisfechos con las condiciones existentes y se encuentran mirando hacia el futuro en espera de esos días mejores y aun no los han conseguido. Cada generación que se va levantando, también va creciendo con esa misma esperanza de ver días mejores en sus vidas. Pero, ¿estaremos nosotros viviendo esos días mejores? La Biblia dice que la ciencia se multiplicaría y a la vista está.
Hoy día, podemos ver que muchas factorías y plantas son controladas por un solo hombre frente a un panel electrónico, todo por circuito. La ciencia cada día nos brinda maravillosos y nuevos horizontes con los ventajosos usos de energía atómica y la genética. Ahora podemos hablar de la era de los Jet y de cómo el hombre ha podido llegar a la luna, pero no estamos muy lejos de que pronto veremos vuelos intercontinentales por grandes naves controladas no por manos ni cerebros humanos, sino por control remoto.
También, podemos notar como en muchos hogares cosas que en un tiempo las personas no podían disfrutar de ellas como: neveras, plasma o LCD, lavadoras, estufas eléctricas, automóviles, entre otras; ahora son comunes en la mayoría de los hogares.
Lector, ¿Será todo esto una señal de que estamos viviendo esos días mejores de los cuales estamos hablando?
Vamos a meditar por un momento y mirar dentro del corazón del hombre para buscar lo que hay en él. Usted va a notar que no hay paz, seguridad, satisfacción, no hay ninguna clase de alegría. Los corazones están llenos de codicias, odio, desesperación y de toda clase de maldad. No amigo, todavía no han llegado esos días buenos y la razón es que las necesidades del hombre no son externas ni físicas. Usted y yo tenemos un alma y esa alma necesita ser purificada. Nuestra voluntad necesita ser dirigida por alguien más grande y más poderoso que nosotros mismos. Ese es Dios nuestro Creador. Él es el único que conoce las grandes necesidades del hombre. El pecado destruye la vida, destruye la voluntad y ciega la mente del hombre que vive sin Dios. Pero, sus pecados pueden ser borrados y perdonados a través de la muerte expiatoria de Jesucristo, ya que la sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito (Jesucristo) para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, más tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su hijo al mundo para que condene al mundo si no para que el mundo sea salvo por Él.
Amigo, este mismo Cristo que murió por ti en la cruenta cruz del calvario es el que te dice hoy: La paz os dejo, mi paz os doy; no como el mundo la da, yo os la doy.
Multitudes pueden testificar que después de haber reconocido sus pecados y necesidades, han creído en Jesucristo; le han recibido como el salvador personal y desde ese momento una gran transformación se ha efectuado en sus vidas. Para ellos los días mejores llegaron a sus corazones cuando recibieron a Cristo como el salvador de sus almas. Puesto que a través de la buena voluntad de Cristo todo ha sido hecho nuevo. La Biblia dice: si alguno está en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron he aquí todas son hechas nuevas.
Amigo, si tú quieres gozar de esa paz y de tan gloriosa salvación que Cristo te ofrece; te recomiendo que lo aceptes ahora mismo como tú único y exclusivo salvador. No importa cuál sea tu condición espiritual, física o material; Cristo te dice el que a mi viene no le echo fuera. He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré en él, cenaré con él y él conmigo.
Visita una iglesia donde se predica el Evangelio completo de Jesucristo y entrégate a Él. Si quieres ver buenos días en tu vida, te recomiendo que aceptes a Jesucristo hoy mismo. Que Dios te bendiga. Amén







